jueves, 17 de abril de 2008

Nuestra realidad se refleja en nuestras ligeras oraciones.


Espero que todos recemos muy de mañana, despacio, sin prisas mas que nuestro andar. Espero que recemos por el bien y por lo mismo que rezamos todos, la familia, la salud, ese enfermo que no se cura o por la plata que siempre hace falta (bienestar económico, llamémoslo).
Pero siempre nos la pasamos pidiendo, pidiendo, rogando, rogando pero raras muy raras son las veces en las que ofrecemos algo.
“Señor te prometo que hoy voy a trabajar alegre, que no voy a hacerle malos gestos a mi jefe, ni voy a renegar de lo que en esta vida me toco hacer para vivir, voy a estar contento con lo que hago, voy a ser eficiente, honrado, voy a ser digno de mi sueldo y voy a ayudar con mi sonrisa y con mi trabajo a sacar a mi persona, a mi familia a mi comunidad y a país adelante”
Claro que no es asi como rezamos, porque rezamos para darle un balsámico al alma a nuestra situación. Y rezar es reflejo de nuestra realidad, solo rezamos para nosotros sin pensar en los demás. (eso es por lo que he sondeado con amigos y amigas, yo medio preguntón) Un balsámico (Bengay,Calorub?) porque nuestras almas están golpeadas, dañadas.

Luego tenemos que ser seguidores, necesitamos quien nos diga las cosas, quien nos haga sentir dolor. (“Ese pastor si es bueno ese si te dice las verdades” “Ese padre puchis vos habla bien bonito y hasta te hace llorar, te pega duro”)


Porque no incluir la razón:
ü Yo no me acuesto con aquella porque esta casada, y eso es pecado.
ü Yo no llego tarde porque eso es robarle a mi jefe.
ü Yo mejor no miento porque causa confusión y a la larga se sabe la verdad
ü Bueno pónganse a pensar en otros de la cotidianidad y de los que se incurren con facilidad.


Eso es parte de lo que sucede en nuestra sociedad (hay les va la fracesita que divide al pais) multiétnica, pluricultural y multilingüe. Todas las parte piden y piden, y luego que no le ponen atención a una de ellas y se convierte en un circulo vicioso. Pedimos pero nosotros no ofrecemos, somos como el azadón solo jalando para nuestro lado.
Los sindicatos piden, pero no ofrecen nada. Eso es retraso. Porque no ofrecer mas, para el bien de Guatemala. Solo nos la pasamos pidiendo descansos, feriaditos, que mi cumpleaños me lo paguen al doble, que me den mas vacaciones etc. .
Hasta que no cambiemos contagiosamente el país va a seguir en declive, en picada.
Me parece que nuestra realidad al final influye en nuestras oraciones.



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2 comentarios:

Pepe dijo...

Que bonita reflexión, gracias por compartirla.

Saludos.

Javier dijo...

Tenes mucha razón, creo que aparte de solo pedir hay que dar también...

Es la ley de la siembra y la cosecha, ademas no solo hay que pedirle a Dios sino también platicar con el en todo momento...